En la columna, el profesor abordó la discusión sobre la continuidad de “Yo Elijo mi PC”, programa creado en 2008 para reducir la brecha digital mediante la entrega de computadores a estudiantes vulnerables. Barriga sostuvo que el principal problema no radica en la entrega de estos equipos, sino en que la política fue diseñada en torno al dispositivo y no a las capacidades que la tecnología debía contribuir a desarrollar.
Para explicar esta diferencia, el profesor UDP contrastó la experiencia chilena con el Plan Ceibal de Uruguay, iniciativa que, además de entregar computadores, incorporó conectividad, plataformas y contenidos educativos, capacitación docente y sistemas de soporte. En este sentido, recordó que la evaluación de Dipres de 2018 señaló que el programa abordaba las dimensiones de acceso y uso de tecnología, pero no el desarrollo de habilidades digitales para el aprendizaje.
Barriga también planteó que el desafío adquiere una nueva dimensión ante el desarrollo de la inteligencia artificial. A su juicio, la brecha digital ya no estará determinada únicamente por el acceso a internet o a dispositivos, sino por la capacidad de utilizar estas tecnologías para aprender, crear y potenciar habilidades. “La brecha ya no es de acceso: es de uso significativo”, sostuvo.
En esa línea, el académico destacó la importancia de fortalecer la infraestructura educativa, la formación docente y las plataformas que permitan integrar efectivamente la tecnología a los procesos de aprendizaje. De esta manera, propuso avanzar desde un programa centrado en la entrega de dispositivos hacia una política de desarrollo de capacidades digitales, poniendo el foco en los aprendizajes y habilidades que se busca promover.
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